Alberto Sarlo, un abogado y escritor, lleva adelante un proyecto utópico: enseñarles filosofía, literatura y boxeo a 52 presos del Pabellón 4 de una cárcel de máxima seguridad en las afueras de Buenos Aires. Carlos “Kongo” Mena, un preso que acaba de salir en libertad, vuelve a la cárcel como su ayudante dándoles su visión.
Ficha
Guión, dirección, producción, cámara y fotografía: Diego Gachassin. Asistencia de dirección: Diego Osidacz. Sonido directo: Gino Gelsi y Agustín Pereyra. Postproducción de sonido: Fernando Vega y Hernán Gerard. Montaje: Fernando Vega. Corrección de color: Javier Hick. Elenco: Alberto Sarlo y Carlos Miranda Mena.
Diego Gachassin

escribió, dirigió y produjo el largometraje de ficción Vladimir en Buenos Aires (2002), y co-dirigió los largometrajes documentales Habitación disponible (2005) y Los cuerpos dóciles (2015), en los que realizó la cámara y fotografía al igual que en los documentales Lucha, jugando con lo imposible, La piel marcada y Los sentidos, entre otros
La película desde mi butaca
Un cárcel de máxima seguridad no es el lugar para intentar un cambio o una resocialización, para una sociedad que la considera un aguantadero de delincuentes. Alli se descarta a aquellos que delinquen de forma profusa o reiterativa. Mas allá de la justicia por los hechos cometidos, siempre existe una pregunta a contestar: si algunos son permeables al cambio? Respuesta difícil por los contextos que hacen al delincuente. Una marginalidad profunda desde lo familiar a lo social hacen de anclaje para estos individuos del que rara vez pueden escapar. Un abogado se decide a intentar lo impensado.Hacer que algunos de ellos piensen y aprendan, desde la filosofía, a cuestionarse su propia realidad, sus conductas y prioridades.Los autores que se leen son expertos en delinear pensamientos complejos que una vez comprendidos, habilitan al detenido a un cierto tipo de reflexión y entendimiento al que jamás se acercó.

La película documenta a Alberto dando charlas con este contenido y recibiendo por devolución relatos personalistas y emotivos de parte de los presos. La literatura también es parte de la experiencia y desde allí es donde los reclusos exponen capacidades anuladas por sus circunstancias de vida. Pero hay algo más que Alberto trabaja. Mente y cuerpo son las que estan presos y hay conductas ya instaladas que necesitan un cable a tierra o una descarga. Aquí aparece el boxeo como una disciplina. No es un método para defensa personal, se trata de incorporar los estadíos de aprendizaje de cualquier deporte de alta competición.Y es esto lo que jerarquiza absolutamente todo. Aprendizajes de conductas y disciplinas.

La secuencias son demostrativas de lo difícil de la empresa. Está presente la cárcel y el encierro, rejas y portones, celdas muy pequeñas y patios atiborrados de reclusos.Vemos y escuchamos a reclusos reflexionando, los vemos practicando boxeo con metodología y aceptando sus reglas. Como es de esperar, surgen complicaciones, pero se las enfrentan. Carlos, desde su libertad recuperada, regresa para ayudar en los talleres. Su figura amalgama los dos mundos, explica y hace referencias a su condición de ex convicto, legalizando la posibilidad de cambio que se sugiere. Un Abogado de izquierda hace de su ideología un compromiso de acción constante y permanente. Un lugar de castigo que da espacio quienes creen en algo nuevo.Una muestra visual de la respuesta que dan algunos cuando se intentan desafíos complejos y superadores.


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