Valentina, hija de Fátima, nieta de Nelly y madre de Frida reconstruye frente a cámara la historia de su familia. Los huesos de su tío, desaparecido en la última dictadura militar, son encontrados y su restitución abre una herida.
Una película del Ciclo Proyectando Feminismo del Ministerio de las Mujeres y Diversidad de PBA.

Año: 2018
Director/a:Valentina Llorens

Género: Documental
Valentina bucea en el doloroso pasado familiar a través de cuatro generaciones de mujeres, descubre nuevas capas, donde el dolor de lo vivido cobra una nueva forma: Nelly ha perdido a dos de sus hijos, Fátima, fue presa política, Valentina nació en cautiverio y fue recuperada por su madre, y finalmente su hija Frida, testigo de la restitución. La casa de Argüello es un documental autobiográfico donde la directora bucea en la intimidad de la saga de mujeres de su familia, indagando en su propia identidad, la memoria, la militancia y los silencios que deja el paso del tiempo y las marcas de la historia política Argentina.
Ficha técnico artística
Diseño De Sonido:Matías Barberis
Edición de video:Alejandro Carrillo Penovi, Nicolas Toler
Música:Matías Barberis, Lisette Martel
Producción:Nicolás Batlle, Valentina Llorens, Luciano Quilici
Direccion de fotografia:santiago melazzini
La película desde mi butaca
Las cosas que suceden son producto de otros hechos que las preceden. Este axioma cabe perfectamente en la historia de Valentina. Su madre fue presa política antes de la dictadura. Su padre se exilió a Méjico. Sus tíos fueron desaparecidos y su abuela es una referente de dignidad a la que respeta y sobre todo tiene muy presente. La idea es recomponer lo que está averiado y para eso hay que viajar al comienzo. Es tiempo para intentar buscar las fichas de ese rompecabezas inconcluso que es su vida. Su abuela es Córdoba y una niñez en las sierras, pero también es el reencuentro con los restos de sus tíos desaparecidos. Eso sucede explícitamente por orden de un juez y el documental lo instala como un bisagra temática fuerte.
Desde allí, dos familiares dejan la nebulosa y son dos victimas de asesinatos. La directora se hace eco de esta conmoción y su próximo paso, es intentar que su madre cuente lo que generalmente le escondió. Una cosa lleva a la otra y esta acepta dar su historia, acotada, a su hija. Una relación con demasiadas alternancias como para que Valentina la llame mamá. La película es un rollo de una historia, escrito de un tirón, que se extiende frente a la pantalla. Allí pasa esta abuela, los desaparecidos familiares, los presos políticos, su madre y su la militancia juvenil, su tiempo en la cárcel con mamá y en el exilio, y por último, su condición de artista comprometida y militante. La historia está completa y tiene un refugio emocional para que la cuente: la Casa Arguello.


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