EL CAMINO DE SANTIAGO. PERIODISMO, CINE Y REVOLUCIÓN EN CUBA

Largometrajes: 141 min.

Un filme que habla del hombre, del cineasta, del político Santiago Álvarez, pero a la vez de su contexto, y de cómo evolucionó la mirada de ese contexto resumido en la revolución hasta nuestros días. “Si no hubiera imperialismo, yo no haría cine”, define al comienzo Álvarez, famoso realizador del mítico Noticiero ICAIC, que en los ‘60 fue un arma fundamental de contrainformación. “Yo soy un director de cine panfletario”, decía este hombre cuya historia es sólo comprensible bajo la revolución cubana.

EL CAMINO DE SANTIAGO. PERIODISMO, CINE Y REVOLUCIÓN, de Fernando Krichmar.

Dir. Fernando Krichmar

Argentina, 2013 (95 min.)

Guión: Fernando Krichmar, Omar Neri / Música: Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC Fotografía: Dionisio Cardozo, Omar Neri.

Productora: Coproducción Argentina-Cuba; Cine Insurgente, ICAIC.

Documental

Sinopsis:

Homenaje a Santiago Álvarez, gran renovador del lenguaje de las imágenes de los noticieros cubanos, desde el ICAIC a lo largo de treinta años. Se reconstruye a esta figura única en el panorama del cine latinoamericano. Contada como un juego de cajas chinas (documentales dentro de documentales, autores dentro de autores, imágenes dentro de imágenes), la obsesión de Álvarez se revela idéntica a la de sus discípulos: confrontar la realidad de Cuba con otras realidades, poniendo en escena operaciones estéticas que no dejan de ser operaciones políticas, siempre a favor de la Revolución.

La película de desde mi butaca

Este extraordinario documental recorre aquello que en esencia formó y constituyó la revolución cubana y fue una decisión colectiva de un pueblo por la construcción de una sociedad nueva. Campesinos y trabajadores empobrecidos por un capitalismo de élites extranjeras, se alineó con sus líderes y aceptó su condición de proceso histórico, lo que implica un bienestar de forma colectiva y no individual. Eso es lo que como contexto histórico está tras la historia, que no es otra que la de un noticiero y su director Santiago Alvarez. 

Es aquí donde surge la pasión política y una creatividad puesta al servicio de lo audiovisual, al hacer un contenido reflexivo, con ideas a desarrollar o noticias a saber, pero siempre en un producto, que aunque pobre en recursos tecnológicos, fue rico en su capacidad cinematográfica en cada emisión. Trabajar la idea de noticia desde el sello de la revolución es intentar generar una reflexión de los hechos a registrar.

El noticiero era un documental creativo de experimentación constante y su equipo se constituyó en un grupo de aprendizaje de cine y sobre todo, de como jugar con la imagen como lenguaje revolucionario

A veces era una idea a pensar y otras a caricaturizar con humor. Se apelaba a todo aquello que pudiera transmitir. Se estableció un relato en sintonía con los ideales u esto fue una avanzada cultural a la que se le llegó a temer. Un desparpajo artístico y una calidad creativa se combinaron y dieron en cada emisión una película en sí misma. Sobre todo una mirada de la realidad de la isla y los hechos que la tocaban políticamente. Se incorporó, a veces con ironía, aspectos de la cultura occidental como la música de Los Beatles.

Las letras debían tener movimiento en la pantalla, si era necesario, se pasaba un discurso de Fidel durante 15 minutos, se incorporó la música de lo que fue la nueva trova cubana, se hacía un seguimiento de hechos cotidianos que no funcionaban, como el depósito de ventanas mal cubiertas que se estaban pudriendo por la lluvia.

Alvarez fue muy importante en su participación, como un ojo que mira diferente en la guerra de Vietnam,  a donde viajó 14 veces y también el seguimiento del caso Watergate del presidente Nixon. Todo esto era retratado de forma totalmente subjetiva y con animaciones que alternaban las imágenes crudas con una aire burlón y de comedia..

El documental corresponde a sus premisas: tiene periodismo, cine y revolución Quizás podríamos alterar el orden. Se destaca la tarea de compaginación, abarcando etapas diferentes y escogiendo el material que da sustento al relato periodístico.

Es un trabajo didáctico que produce nostalgia, hay algo allí que ya no está y eso lo capta su director. Trabaja las escenas con datos que las ponen en su orden cronológico e histórico, le va dando movimiento a todo aquello que intenta quedarse quieto.

Es un documental que emociona e intriga, desnuda lo que parecen ser las vivencias de un pueblo al que se lo escucha de mil maneras diferentes. La parte histórica está documentada con material de archivo, un joven Pablo Milanés y Silvio Rodrigues, son irreconocibles por su juventud.

Obviamente tiene imagenes que nunca vimos y también tiene palabras y reclamos que tampoco escuchamos, pero hay un sentimiento de pueblo concientizado que seduce e invita a pertenecer.Fidel y El Che está presente lo justo y necesario. Es un trabajo que recrea el periodismo de un creativo que se exigía calidad y contenido, como no pasa hoy en día.Su periodismo es como él lo llamaba: panfletario y tiene una belleza y un cine que nos conmueve y moviliza.

Son emocionantes los reportajes a su colaboradores y la idea que un grupo de jóvenes filmen el desfile del primero de mayo, expone diálogos e intercambios de ideas con los veteranos que son tan valiosas como las palabras de los trabajadores que son invitados a su estreno.

En resumen: un documental instructivo, nostálgico, ágil, bello, didáctico y me animaría a decir imprescindible e inigualable!!! 

2 respuestas

  1. Avatar de Fernando krichmar
    Fernando krichmar

    Muchísimas gracias por tu atenta mirada!!!

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    1. gracias por la película!!!!!!

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