Tras el cierre de las minas en el norte argentino en 1994, las comunidades de la Puna enfrentaron la pérdida de su principal fuente de trabajo. En ese contexto, la mujer Kolla Rosario Quispe impulsó una asociación para sostener y fortalecer a las comunidades originarias de la región. Su compromiso fue reconocido internacionalmente en 2005 con la nominación al Premio Nobel de la Paz.

Año:2022
Director/a:Soledad San Julián
Género: Documental
Fundación Warmi
Rosario trabaja para que su gente, las comunidades coyas de la Puna argentina, pueda desarrollar su vida en su tierra, sin tener que emigrar forzadamente a las ciudades en busca de sustento. Para ello, encara la situación desde diversas aristas: microcréditos para proyectos productivos de ganadería y cultivo, emprendimientos de turismo, artesanías, pequeñas empresas sociales, campañas de prevención en temas de salud, ambulancia… Incluso ha inaugurado la Universidad de Warmi, primera escuela de estudios superiores en la Puna. A su vez, logró que 20 chicos estén estudiando medicina en el exterior
Según explica Rosario, la acción de Warmi es necesaria para evitar que se desintegren las comunidades. Si no aparecen oportunidades, jóvenes y hombres se van a las ciudades. “Las familias se desarticulan, los niños quedan abandonados, y los jóvenes sin contención familiar ni oportunidades se entregan a los vicios”.
Hoy cuenta con más de 3000 socios, unas 6000 familias que están logrando igualdad de oportunidades sin necesidad de migrar. “El poder tener un emprendimiento propio ya es trabajar, eso dignifica y más aun cuando se hace sin abandonar su tierra, cultura y familia. Rosario sueña con una Puna mejor, con profesionales que lideraran el cambio y el desarrollo para ellos y sus familias”.
Es inquieta, creativa, sabe que existen opciones y sale a buscarlas. Tomó conciencia del riesgo social en sus comunidades y puso manos a la obra. “El dolor me llevó a hacer, para que otros no sufran lo que me tocó sufrir a mi”.
Centro Universitario Warmi Huasi Yachana: La primera universidad de la comunidad colla del país.
La iniciativa fue de Rosario Quispe, fundadora de la Asociación Warmi.
Su sueño es que los jóvenes de esta localidad dejen de ser «cuidadores de llamas» para convertirse en profesionales y gracias a la Universidad privada de Córdoba Siglo 21, con experiencia en educación a larga distancia, la mayoría de los estudiantes están becados. Aunque el menú de carreras a distancia incluye 32 opciones, las más elegidas son: abogacía, economía y administración agraria.
Trasladarse en la Puna, en donde viven unos 25.000 collas, no es fácil: las distancias son largas, son muy espaciadas las frecuencias del transporte y son menores las posibilidades económicas. Por eso, que haya una universidad en la zona es una manera de frenar la emigración y la desintegración de las comunidades. En general, los jóvenes de esta zona que querían (y podían)seguían sus estudios universitarios en San Salvador de Jujuy, Salta, Córdoba o Tucumán.
Diego Armando Cari, es el primer egresado de la universidad se recibió de técnico en Seguridad e Higiene. «Estudiar me abrió puertas y me permitió poner en marcha proyectos para mejorar el lugar».
La película
Podemos hacer hincapié en la belleza de la fotografía, en su tomas de ambientes áridos, pero que a su vez generan algo entrañable de apego y cercanía emocional. Decir que está centrada en un figura es falso, hay dos protagonistas: Rosario y el proceso de conversión de la materia prima en hilos y luego, en mantas o demás productos. Es verdaderamente un recorrido que nos hace pensar en la importancia de la industrialización, de las herramientas y que estas estén a disposición de comunidades que pretenden ser hacedoras de su futuro, Pero obviamente que las máquinas por suerte todavía, y específicamente allí, necesitan de operarios y de un estructura administrativa que organice qué tareas hará la fundación y como se financiarán. Aquí entra la dirección de la película que elige muy bien cómo retratar a Rosario y lo hace en conversaciones cercanas con algunos productores y con algunas empleadas. Esa cercanía es la que deriva en el reconocimiento de todo un pueblo para con su figura. Hecho merecido cuando vemos las ramificaciones de la fundación. Apostar a la cultura y la educación en un lugar donde los jóvenes se van es intentar que encuentren razones para quedarse.


Deja un comentario