El Fortín, más allá de la frontera» es un documental que relata la creación de pueblo La Esperanza alrededor de ese mojón militar y su constitución en a partido de General Alvear”
Elenco: Andrés Del Río, Mariano Falcón, Javiera Quincoces, Juan Carlos Olea, Arnaldo Acosta, Mario “Puchú” Arrua, Horacio Rutilio Machado.
Producido por TENSIÓN PRODUCCIONES
Con apoyo del INCAA, Fondo Nacional de las Artes, Facultad de Artes – UNLP, Duermevela, Municipalidad de General Alvear y Becas Par.
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La película desde mi butaca
Con la creación del Fortín Esperanza en 1854, se asientan un puñado de nuevos pobladores en busca de prosperidad, en lo que se llamará Pueblo de la Esperanza. Esto es producto de la demanda de los ganaderos incipientes de la zona que veían necesario proteger sus animales. El gobierno de Juan Manuel de Rosas pacto con los pueblos aborígenes una frontera y para eso había una compensación de uno y otro lado, pero la nueva aristocracia ganadera pensaba en un país exportador y pretende atrapar el ganado cimarrón que pastan por territorios, más allá del río salado.
El estado se desentiende de la construcción del nuevo fuerte y esta se realiza gracias al aporte de ambiciosos ganaderos pampeanos. El tiempo de construcción fueron 4 meses y fue financiada por el estanciero José María Jurado.El comandante militar fue Agustín Noguera, que contó en principio con 20 soldados mal armados y de dudosa proveniencia.
El documental nos explica sobre todo el contexto histórico. Allí se refrescan los datos que hacen a la creación de una aristocracia ganadera que comienza a avanzar sobre territorio indígena, provocando su respuesta: los históricos malones. Estos eran avanzadas muy violentas de los indios sobre los poblados, para robar ganado y mujeres por las que en algunos casos pedían rescate.
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«La cautiva» es un poema épico del escritor Esteban Echeverría, publicado en 1837 como parte del libro Rimas. El texto ha sido considerado como la primera gran obra de la literatura argentina, antecedente inmediato de la aparición de la novela y a la vez vehículo para el éxito del romanticismo, que el propio Echeverría había introducido en la literatura de habla hispana. Relata el rapto de un soldado, Brian, y su valiente esposa, María, a mano de los indios, y todas las penurias que estos sufren en el desierto para escapar de la tribu y salvarse de la muerte.
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Hay muchas casos que estás quedan en la tolderías y no regresan, por que han tenido hijos y la sociedad puritana de la época no las acepta, una vez que habían sido violadas por algún aborigen.Los malones eran respuestas al avance del hombre blanco sobre territorio y a la pesca de animales para dar respuesta a esa matriz exportadora de carne a Inglaterra.
El trabajo didáctico es muy claro y está mediado por diferentes referentes que mantiene un discurso homogéneo sobre las circunstancias que rodeaban la creación del fuerte. Dentro del mismo la vida es muy precaria. El estado no repone ni ropa ni comida y los soldados se convierten en gauchos errantes que se procuran su alimento y justifican sus acciones en función de esta guerra declarada a los aborígenes. El film rescata las cartas del comandante Noguera a sus superiores, en las que detalla las condiciones de vida y también sugiere la creación de una pueblo, ya que a su alrededor la población está creciendo de forma exponencial.
La historia la cuentan los que ganan y aquí se trata de poner en un contexto real la violencia que se generó de ambos lados. Una frontera que era necesariamente una cosa a mover y una población que resiste le roben territorio. Estas luchas por la tierra, son la que dan origen a las grandes familias terratenientes, que de manos de militares que participaron de las avanzadas sobre el territorio, construyen el poder político que da sustento a Rosas y luego al presidente Roca.
El director elige mediar con representaciones artísticas que intentan mostrar la dureza extrema de los hechos que se relatan. Lo logra a medias, pero es una aporte que suma y no desentona con el tono que la película instala.
La lucha continua y también la expropiación de tierras indígenas, quienes resisten con dureza. La línea de frontera continúa su expansión hacia el interior del país y es en 1869 que se crea el Partido y le cambian el nombre al pueblo de la Esperanza, por el de General Carlos María de Alvear.
Es muy rico que los relatos a cámara respondan a diferentes estratos que analizan esta historia, sobre todo la de un paisano que obviamente pertenece a una de estas familias que se quedaron con tierra en las campañas a un “desierto” que no era tal. Este aporta con su vestimenta y su mirada suma a los demás enfoques más enciclopedistas. Un documental completo y una historia que siempre conocimos a medias.Un retrato de lo que puede el cine dar a conocer o simplemente refrescar en conocimientos que necesitan actualización histórica
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