Peña Jorge Cedrón I•Drama
Argentina | Ficción | 1967

La película de Cedrón más difícil de hallar: una sola copia en la cinemateca de Cuba (ICAIC) y la minuciosa restauración del material, nos brindan la oportunidad de ver la conmovedora interpretación de un joven Héctor Alterio. Tristemente, también nos hace presente que el mundo laboral no ha cambiado demasiado.
Un hombre busca trabajo y se cruza con largas filas de gente con el mismo deseo, con la frustración del rechazo, con la perversa manipulación del trabajo precario. Donde todos tienen iguales herramientas, de algún modo hay que diferenciarse.
Reparto
Héctor Alterio actor
Marta Gam actress
Cacho Espíndola actor
Billy Cedrón actor
Jorge Velurtas actor
Equipo
Jorge Cedrón director
Miguel Briante, Jorge Cedrón writer
Ignacio Fichelson, Raymundo Gleyzer director/a de fotografía
Antonio Ottone, Jorge Cedrón editor
Juan Carlos «Tata» Cedrón musico

La película desde mi butaca

Una muestra de la manipulación a la que se ve sometido un trabajador, cuando es la moneda de cambio de menor valor y con mayor oferta en lo que el mundo de los negocios llama el mercado.La idefención del actor, que interpreta Héctor Alterio, es el ingrediente y el motivo de este corto. La agonía de su mundo interno se ve en la relación con su esposa. Su hijo va a estudiar a la casa de una amigo, casi todos los días porque allí toma la merienda. El acaba de terminar un trabajo y comienza el peregrinaje emocional en caída hasta el próximo.
Busca en los clasificados, por un dato de un empleado de una estación de servicio.Lo que sea. Llega primero a la cola de una nueva posibilidad. Con los que se suman, se pone de acuerdo en lo que van a pedir de sueldo. El que lo entrevista lo primero que pregunta es cuanto quiere y no acepta ningún convenio como tabla de referencia: Cuanto vos queres?

Finalmente no queda y al que eligen le cabe la sospecha que pidió menos de lo pactado.Para la próxima el sistema lo habrá quebrado, ya no le importa convenio, ni el arreglo que de palabra se logra en la puerta. Quedaron en pedir 100 y el acepta 80. Esta vez queda. Todo el movimiento obrero se siente huérfano de resistencia al abuso. La desocupación alimenta y empodera a los empleadores.
El corto expone la vulnerabilidad de un trabajador desesperado frente a un empleador sin escrúpulos. La necesidad pone la reglas y estas hoy están avaladas por una ley que se intenta promulgar. El cine de Cedrón siempre pone el ojo en la necesidad de los que menos tienen y aquí, un hecho que actúa como símbolo de una relación de abuso que todo gobierno liberal intenta imponer.

La moraleja es para el inconsciente colectivo. Con solo ver el año en que este corto se filmó entenderá que hay una metodología de abusos en acecho desde siempre y que cíclicamente el trabajador debe pagar las consecuencias de los manejos que solo lo consideran una mano de obra barata y descartable.


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