PAPELITO

Largometraje

Papelito, levantó el circo en una carpa que zurció con bolsas de arpillera. Reunió unas pocas sillas y con un puñado de artistas montó uno de los más queridos y recordados escenarios picarescos que hizo parte de la vida social y cultural de ciudades y pueblos de la provincia de Buenos Aires.

PAPELITO

Año: 2019

Director/a:Sebastián Giovenale

Género: Biográfico | Documental

La película desde mi butaca

Papelito es un artista que recorrió la provincia de BsAs con su circo. Las funciones eran a bajo precio porque él no podía tolerar la carpa vacía.Hizo imitaciones, de payaso, de malabarista, músico y a su vez intentaba administrar esa pequeña empresa familiar.Adquirió mucha fama por su gracia y su talento. Era un fiel representante de lo que es la cultura circense.

Comenzó com una pequeña carpa de arpilleras que adquirió a cambio de su primer guitarra.Pasó por momentos de gloria y de ocaso. Su carpa no era calefaccionada y sus funciones sólo aglutinan gente en verano. Recuerda los inviernos vendiendo todo lo que había comprado en el verano. No administró su plata con sabiduría, una poco por no animarse a cobrar más por su espectáculo y otro por su compulsión al juego.

Es inevitable entender que sufrió una debacle de público con la aparición de las redes, donde las piruetas de cualquier circo dejaron de ser una aventura a consumir por un público infantil. En sus primeros años su estilo era la del circo criollo. Este constaba de dos partes: una tradicional con malabares y payasos y la segunda con alguna pieza de teatro que jerarquiza la institución frente a sus competidores. Hay un espíritu y una voluntad que alimentaba esa insistencia por superar escollos y problemas. Nada era facil pero todo terminaba hecho.

Vivían en caravanas que fueron envejeciendo, lo mismo que sus autos y los traslados se parecían a una aventura incierta, pero con final feliz. Los hijos se fueron formando en las diferentes disciplinas de aquella época dorada. La sociedad cambió e impuso regulaciones que le exigieron normas de seguridad que no creyó estar dispuesto a sostener y el circo se cerró.

Papelito siguió con su espectáculos de forma de unipersonales, en otros circos que sobreviven, en clubes,fiestas, sociedades de fomento y todo lugar que lo recuerde Puso una radio y desde allí se mantuvo en contacto con la gente, algo para el imprescindible.

El documental es un soplo de nostalgia que nos atraviesa por varios lados. Hay una inocencia que se está esfumado de los ojos de nuestras infancias o por lo menos es lo que sentimos. Recorre la historia de un tipo de otra época y que intenta sobrevivir a los cambios de lo que es un espectáculo.Nos recuerda la risa que nos produce un payaso con picardía y ese trabajo físico que siempre lo acompaña. También nos enfrenta a malabares que ya no nos sorprenden ni emocionan.

El director en ningún momento intenta ocultar el declive. Se ve una pobreza instalada hace tiempo y que no los abandona para recorrer otros pueblos. Igualmente hay nostalgia en cada hijo por aquella familia itinerante que hacía de cada función una epopeya a transitar. Esto quedó marcado en el propio Papelito cuando se maquilla y utliza para verse un espejo roto de su propio automóvil.

Hay así muchos marcas de la necesidad económica porque de la espiritual no aparecen.No hay reclamos importantes de su familia y el propio Carlos no se arrepiente de las circunstancias que ayudó a imponer en su vida y la de los que lo rodearon. Es un registro hermoso de la identidad e integridad, del trabajo y de la pasión, por algo que se esta apagando como el oficio enriquecedor de la vida de cada localidad,como lo es el circo.La sonrisa de Papelito es un símbolo de lo que es la felicidad y esa queda en las fotos, en los registros de este documental y en la memoria de su público.

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