PALACE DE MÓNACO

El circo Palace de Mónaco quedó varado en La Plata tras la pandemia. Marcelo y Mariela, junto a su familia, sobreviven vendiendo pochoclos en el barrio de Los Hornos (La Plata). Con esfuerzo, logran reactivar el circo, pero un accidente de Yamila obliga a detener la gira. Meses después, vuelven con un nuevo show. La carpa se llena de luces, artistas y emoción. Tras el éxito, Yamila, sola en la pista, se prepara para volver al aire con una figura en tela. El circo resiste. El circo sigue.

Año: 2024

Director/a: Gabriela Gagliardo – Alejandro Stábile

Género: Documental

La película desde mi butaca

Un circo itinerante conformado por una familia que se distribuye todos los roles.Desde trapecistas a lanzadores de cuchillos, todos hacen de todo. Si no les toca la pisar el escenario, atienden las luces, la música o estan en el bar. En el descanso- intermedio todos o sea cada uno, toma una bandeja y ofrece luces, golosinas, estrellas de colores y cualquier cosa que se le pueda vender al público.

Las tribunas estan a medias y el público es más bien chicos muy chiquitos a los que se los puede deslumbrar con un destello de fuego que uno de la troupe escupe o acrobacias con aros que giran alrededor del cuerpo mientras se intenta hacer alguna pirueta que le dé ese toque de proesa que se necesita. Cada uno aporta pasión y sentimiento.Están detenidos en un bucle temporal que cada vez parece ir alejándose de lo que fue su público.

El trabajo es mancomunado y quizás en este documental lo que más impacta es el armado de la carpa. Una estructura de lona gigantesca que se anuda por partes y luego se levanta por sobre unos postes. Es casi como si se despertara a un gigante de un descanso. Allí tirado sobre el césped de terrenos que les permiten armarlo, crece desde los brazos de gente común y trabajadora que no lo dejarán tranquilo. Una vez que la estructura esté instalada de apoco se va dando forma al lugar de actuación. Las luces, el sonido y los vestuarios, todo es una sucesión de secuencias para terminar en ese eje que es la función.

El documental rescata el trabajo y las voces.Los personajes se abren a la cámara y exponen su manos y su corazón.Nos cuentan de sus accidentes y de sus deseos de no dejar de trabajar, aunque perciban una distancia con ese público que antes se emocionaba con una bicicleta sobre un cable y hoy se apega a tick tok.

Un desarrollo que respeta los tiempos del circo como a una unidad de vida. Allí están artistas,público y los propios actos, que parecen no encontrar la manera de actualizarse o de llegar a los nuevos límites del impacto que impuso internet.No es una pelicula sobre la nostalgia, lo que se ve es la realidad de una familia que vive de esto.El padre de famila deja una frase a la cámara: los chicos ya no vienen al circo, los traen adultos con nostalgia de su niñez.

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