Paisanos «3»

Capítulo 5 – Plateros

Plateros de distintas zonas de la provincia de Buenos Aires muestran sus procesos de trabajo, los materiales que utilizan y las características que le dan identidad a las piezas que elaboran.

La jerarquías no sólo se ejercen sino que se ostentan. Un patrón es alguién que debe infundir poder a su peonada, esto no quiere decir maltrato, ni miedo, sino que la diferencia de clase, de lugar de pertenencia y de escalafón en esa estancia se debe ver en la vestimenta. Podría decir que esta episodio está dedicado a las manos, porque son ellas las estrellas.Las mismas que con herramientas punzantes tallan en el metal figuras y diseños que darán calidad y status a ese producto.

La tarea es delicada, tiene un sentido artístico y requiere de un oficio y expertis.Los pedidos son variados, desde cuchillos hasta espuelas, todo se presta a la categorización del producto mediante el trabajo del artesano. Es verdaderamente muy interesante el juego de imágenes que se hace con la exposición rural. El contrapunto nos muestra a los ganaderos, con sobretodos, viendo los desfiles y por el otro, los peones en un bar jugando a las cartas. Quién podrá acceder al lujo de estas piezas talladas a mano que conforman la platería criolla?…

Cada episodio tiene un comienzo cantado por un artista que puede ser Cafrune o Zitarrosa y su recitado nos da muestra del punto de vista desde donde el director se para..El paisano es el motivo, lo que hace es la consecuencia de su identidad.  

La platería mapuche tiene característica muy particulares y hacen a esta reivindicación de los orígenes de un pueblo silenciado por mucho tiempo.El capítulo nos habla del instrumento característico de su música, de como también ellos saben que sus trabajos son buscados y valorados. Hay una ultima definición del protagonista mapuche cuando le preguntan que es ser paisano, el dice con humildad, pero con amor por esa palabra: Mapuche.

Capítulo 6 – Alambradores

En este episodio conocemos a Alberto, Daniel y Ariel, quienes se desempeñan como alambradores, oficio que traen desde sus padres, madres, abuelos y abuelas.

En la naturaleza todo tiene su ciclo de vida, nada es para siempre y tampoco lo son las maderas y estacas que conforman los alambrados que determinan las fronteras de los campos. Es muy importante en ciclo económico porque si las vacas o sea la carne cae en su cotización al estanciero no le preocupa tanto que se escapen o pisen cultivos o en verdad no tiene mucha voluntad de recambiar su alambrado. Pero la madera se pudre y es necesario recurrir al paisano con el oficio de los alambradores.

Un alambrador es un trabajador especializado en la instalación ,reparación,y mantenimiento de los cercos de alambre, fundamental en el ámbito rural para delimitar terrenos, proteger cultivos y contener ganado. Este oficio combina técnicas tradicionales con herramientas modernas para crear barreras físicas duraderas, que se transmite a menudo de generación en generación. 

Otro oficio que requiere de voluntad y perseverancia. Las jornadas las determina el paisano, pero es a veces urgente, por el ganado que se mueve y por el clima que acecha.La velocidad con que esas manos giran los alambres es una imagen que dice todo.Jóvenes que ya no tienen tanta intensión de vestir bombachas y boinas pero aceptan el desafío de quedarse en el campo y alambrarlo. Todo siempre hecho con las manos, esas que son las estrellas de la serie, piden ayuda y para ello se construyen instrumentos que cortan y doblan los alambres.El cuerpo también pide auxilio por estar tanto tiempo agachado, pero todo es llevadero.El paso del tiempo y la humedad como aliados hacen de estos paisanos un grupo valioso e imprescindible en la política de nuestra agricultura.

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